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Tuberculosis bovina: año tras año se aplican los mismos protocolos y los datos no mejoran

La Plataforma Pecuaria Bovina (PPB) exige un cambio urgente en la estrategia contra la tuberculosis bovina. Año tras año se aplican los mismos protocolos y los datos no mejoran”. Los ganaderos soportan saneamientos, restricciones, sacrificios y enormes perjuicios económicos sin que se vea una salida real al problema.

La Plataforma Pecuaria Bovina (PPB) de la que forma parte la Asocación de Ganaderos 19 de Abril, mantuvo ayer, 25 de mayo, una reunión de trabajo para analizar los datos de prevalencia de tuberculosis bovina y la evolución de la campaña de saneamiento correspondiente al año 2025. Tras el estudio de la información disponible, la conclusión de la Plataforma es clara: los datos no mejoran de forma suficiente, los protocolos actuales no están dando los resultados esperados y el sector no puede seguir atrapado en una estrategia que no ofrece una salida real.
La PPB considera que la situación exige una reflexión profunda por parte de las administraciones competentes. Después de años de aplicación del Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina, los ganaderos siguen soportando saneamientos periódicos, inmovilizaciones, restricciones de movimientos, sacrificios obligatorios, pérdidas comerciales, sobrecostes de manejo y una presión administrativa creciente, pero la enfermedad no desaparece ni evoluciona hacia una solución clara.
“No se ve el final del túnel. Año tras año se aplican los mismos protocolos, se exige cada vez más al ganadero y, sin embargo, los resultados no acompañan. Si los datos no mejoran, hay que tener la valentía de reconocer que el modelo necesita cambios”, señala la Plataforma Pecuaria Bovina.
Los datos de prevalencia de establecimiento del PNETB 2022-2025 reflejan que la provincia de Salamanca pasa del 3,23 % en 2024 al 3,45 % en 2025. La situación es especialmente preocupante en comarcas ganaderas como Vitigudino, con el 7,22 %; Lumbrales, con el 6,97 %; y Béjar, con el 5,70 %, además de otros repuntes comarcales que muestran que el problema sigue presente y no está controlado de forma estable.
La Plataforma insiste en que los ganaderos son los primeros interesados en mantener la sanidad de sus explotaciones, pero rechaza que todo el peso de la lucha contra la tuberculosis recaiga casi exclusivamente sobre ellos. En los sistemas extensivos, especialmente en zonas de dehesa y monte, los animales conviven en un entorno abierto donde existe una elevada presencia de fauna silvestre susceptible de actuar como reservorio de la enfermedad.
“No se puede exigir la erradicación solo al ganadero si no se actúa con decisión sobre la fauna silvestre. Mientras no se controle el reservorio, estaremos condenando al sector a repetir pruebas, restricciones y sacrificios sin resolver el problema de fondo”, advierte la PPB.
La Plataforma considera imprescindible abrir una nueva etapa en la gestión de la tuberculosis bovina, basada en la eficacia, la proporcionalidad y la realidad del campo. Para ello reclama nuevas visiones, cambios de protocolo, más investigación, participación real de ganaderos y veterinarios de campo, y la incorporación de herramientas diagnósticas que ayuden a tomar mejores decisiones, como puede ser el uso de pruebas complementarias tipo Gamma Interferón EURLAB, allí donde técnicamente proceda.
La PPB subraya que la actual estrategia genera un fuerte desgaste económico, social y emocional en las explotaciones. Las restricciones de movimiento impiden vender animales en el momento adecuado, dificultan la reposición, encarecen el manejo, alteran la planificación de las explotaciones y provocan pérdidas que no quedan suficientemente compensadas.

“La sanidad animal es irrenunciable, pero tiene que ser eficaz, proporcionada y justa. No puede convertirse en una cadena permanente de sacrificios y restricciones para el ganadero sin que se actúe al mismo nivel sobre todos los factores que intervienen en la enfermedad”, añade la Plataforma.


Interinidad institucional y falta de liderazgo
A esta situación sanitaria se suma, además, un contexto institucional que incrementa la preocupación del sector. La Plataforma Pecuaria Bovina lamenta que Castilla y León lleve muchos meses con la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en una situación de provisionalidad, con un equipo en funciones y sin conocer si quienes actualmente ocupan responsabilidades continuarán al frente o qué planteamientos traerán quienes puedan llegar.
“Un problema de esta dimensión no puede abordarse desde la interinidad, la incertidumbre y la falta de una hoja de ruta clara”, advierte la PPB. Del mismo modo, la Plataforma considera que el Gobierno central está centrado en otros debates políticos y no está abordando con la seriedad, la prioridad y la coordinación nacional que requiere una enfermedad que condiciona la viabilidad de miles de explotaciones de vacuno extensivo.


Reivindicaciones de la Plataforma Pecuaria Bovina
Por todo ello, la Plataforma Pecuaria Bovina reclama al Ministerio de Agricultura, a las comunidades autónomas y al conjunto de administraciones competentes que dejen de tratar la tuberculosis bovina como un problema rutinario de gestión administrativa y lo aborden como lo que realmente es: un problema estructural de sanidad animal, viabilidad económica, manejo extensivo, fauna silvestre y futuro del medio rural. sanidad animal, viabilidad económica, manejo extensivo, fauna silvestre y futuro del medio rural.

  • Una revisión profunda del Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina, con criterios adaptados a la ganadería extensiva y a la realidad epidemiológica de cada territorio.
  • Una evaluación transparente de la eficacia real de los protocolos actuales, explicando qué medidas están funcionando, cuáles no y qué cambios se van a introducir.
  • Mayor proporcionalidad en las restricciones y en las decisiones sanitarias, evitando automatismos que pongan en riesgo explotaciones viables sin una justificación epidemiológica suficiente.
  • Impulso a la investigación y a nuevas herramientas diagnósticas, incluyendo la valoración de pruebas complementarias como Gamma Interferón EURLAB.
  • Participación directa del sector ganadero y de los veterinarios de campo en el diseño, aplicación y evaluación de los protocolos.
  • Compensaciones económicas completas, que no se limiten al valor de los animales sacrificados, sino que incluyan lucro cesante, inmovilizaciones, sobrecostes de manejo, pérdida de ventas, restricciones comerciales y pérdida de calificación sanitaria.
  • Una evaluación transparente de la eficacia real de los protocolos actuales, explicando qué medidas están funcionando, cuáles no y qué cambios se van a introducir.

La Plataforma Pecuaria Bovina insiste en que el objetivo no es rebajar la exigencia sanitaria, sino hacerla más eficaz. El sector necesita soluciones reales, no una repetición indefinida de medidas que no consiguen resolver el problema.

“Los ganaderos llevan años cumpliendo. Han asumido saneamientos, sacrificios, restricciones de movimientos, pérdidas económicas y un enorme desgaste en el manejo diario de sus animales. Ahora corresponde a las administraciones demostrar que son capaces de cambiar aquello que no funciona. La tuberculosis bovina no se resolverá castigando siempre al mismo eslabón ni mirando hacia otro lado ante la fauna silvestre”, concluye la PPB

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