La Junta de Castilla y León no se opone a la medida cautelar de suspensión de la Resolución de 10 de mayo de 2023, de la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera, por la que se desarrollan determinados aspectos de los programas nacionales de enfermedades de los rumiantes en la Comunidad de Castilla y León, por lo cuál, cuando un juez lo dicte, la Orden ministerial 526/26 de mayo dejará de estar vigente y los movimientos permitidos serán los autorizados antes de la publicación de la Resolución.

Con esta medida se acabaría con la limitación de movimientos por parte del Ministerio y se volvería a todo lo anterior.
El gobierno regional dice, no desiste de su postura y quiere avanzar en flexibilizar medidas en relación a Tuberculosis bovina en cumplimiento de la Ley. No deroga la Resolución y el procedimiento seguirá en los tribunales.