Entre las medidas extraordinarias adoptadas por el COVID-19 hay una que afecta a los titulares de explotaciones agrarias que tengan suscritos préstamos como consecuencia de la sequía de 2017.
Se trata de una medida financiera por la que se permiten acuerdos con las entidades financieras para prolongar un año más, que podrá ser de carencia, el periodo de amortización de los préstamos suscritos.Además el Ministerio de Agricultura financiará el coste adicional de los avales concedidos por SAECA.
El periodo de admisión de solicitudes de las ayudas finalizará en un periodo de 4 meses a partir de la entrada en vigor del decreto, es decir, el 19 de julio.